
Una "Noobra" es una obra que se queda empantanada o muchas veces ni llega a nacer, pero como buena obra que es, se factura se acabe o no, aunque no haya llegado a ponerse un ladrillo. A finales de noviembre del 2006, la prensa nos informaba que a partir de enero del siguiente año, empezaban las obras de la "Ciudad de la Justicia ". Dos impactantes edificios de Norman Foster que sólo iban a costar 100 millones de euros, un chollo, y cosa de primera necesidad. Nada menos que el complejo judicial más grande de Europa, en Valdebebas, y eso casi gratis, oiga.
Porque la Comunidad de Madrid graciosamente se ofrecía a financiar el 80% de la obra, y para lograrlo, bastaba con vender las sedes de los organismos que se iban a trasladar, todo el sistema judicial madrileño, dicho en resumen, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y la audiencia provincial, todo dentro del llamado "Campus de la Justicia", y estos dos edificios eran los que iban a costar los 100 millones de euros.
Saltemos en el tiempo, 24 de junio de 2010, el Consejero de Presidencia, Justicia e Interior, anuncia que la Comunidad de Madrid piensa dislover la sociedad "Campus de la Justicia SA" al parecer, se han gastado ya los 100 millones de los que hablaba la primera noticia de noviembre de 2006, se adjudicaron contratos por 308 millones de euros. Es que por si alguien no lo sabía, y no se dijo en el 2006, es que los 100 millones de euros eran para la compra de los terrenos y los proyectos de los edificios, las obras en sí es lo otro...el triple de la cantidad original.
Y unos 7 millones de euros más destinados a promocionar la futura ciudad de la Justicia más grande de Europa, organizar un evento destinado a poner la primera piedra, y la publicidad de la gran obra. O mejor dicho: la promoción de la gran NOOBRA, porque el negocio mejor es el de los adjudicatarios de los contratos para obras que ni se han empezado, ni se van a hacer. Doce millones de euros para compensar a los contratistas de la obra no realizada pero adjudicada.
Y no era moco de pavo el tal Campus, dieciocho edificios uno al lado del otro, un gasto imprescindible para el personal de la comunidad madrileña, ahora por el citado importe los ciudadanos en lugar del mayor Campus de la Justicia de Europa, tienen 20 hectáreas de descampado, y al final a cuenta del desmoronamiento de la pirámide burbujeril inmobiliaria, las cacareadas sedes tienen un precio mucho más bajo del calculado, pues la previsión del gobierno madrileño en el año 2006 era al parecer que los precios no bajarían ¿suena de algo?.
Y en cuatro años, de los dieciocho edificios no existe ninguno en funcionamiento, pues no hay ni electricidad en el mayor Descampado de la Justicia de Europa. Entre las dos fechas de la historia, el arquitecto y estudio responsables del primer edificio que se iba a construir, el Instituto de Medicina Legal, abandonó el proyecto y renunció a su autoría a finales de 2008, alegando que su proyecto era irrealizable con el presupuesto asignado, y avisando de que el grueso del dinero se iba a otros proyectos aún sin empezar. Entonces la Consejería de Justicia seguía diciendo que vendería 23 locales y edificios propiedad de la Consejería y con eso se pagaban las obras, ya de 15 edificios todos ellos circulares alrededor de un jardín central...todo en 3D claro.
Así que los que van a no hacer la noobra van a costar por ahora 12 millones de euros, y anunciar la noobra ya ha costado otros 7, con los flecos sueltos, la suma de todos, unos 20 millones de euros en promocionar algo que no existe más que en folletos y presentaciones. Un descampado de 20 hectáreas con un edificio abandonado, por la módica cifra de 120 millones de euros pagados por los vecinos, que el dinero no cae del cielo, aunque es evidente que en algunos sitios, el dinero vuela. A fin de cuentas, como ya no pensamos en pesetas por estar totalmente asimilados mentalmente con el euro, no vamos a decir que son sólo 20.000.000.000 (veinte mil millones) de pesetas lo que ha costado la broma de la Noobra.
Pues la culpa es de la crisis señoras y señores, tal como lo oyen, no de que las autoridades madrileñas obrasen en 2006, 2007 y 2008 como si pudiesen financiar el super proyecto e inaugurando como si fuera cosa hecha las obras nonatas. Así que queda muy raro que una gente que ahora dice que la crisis se veía venir de lejos, que ellos ya lo sabían y lo venía avisando, obraron como si la tal crisis no fuera a existir, o eso o es peor, lo sabían y toda la operación ha sido un sablazo como el Palma Arena sin acabar ni un edificio. ¿Y lo de que no haya electricidad para el Erial de la Justicia Inexistente, cómo se puede explicar, empezando las obras a principios de 2007 y anunciando que estaría finalizada para el año 2011...como se puede comprobar la seriedad en los cálculos no ha sido muy grande.
Pero queda la duda de saber qué vendió a Consejería de Justicia y a quien para comprar por 100 millones de euros las veinte hectáreas de descampado en Valdebebas, al lado del límite oeste del aeropuerto de Barajas, ¿locales o edificios? ¿qué edificios o locales?, ¿a quién y por cuanto?. Seguro que en algún momento de la historia nos enteraremos.
Pero también causa asombro a cuenta del "Mini Vaticano" que quería construir el episcopado madrileño en la zona de La Almudena, permutando un terreno que previamente le había cedido el propio ayuntamiento madrileño, a cambio de poder edificar en "sus terrenos", que las autoridades municipales digan muy indignadas que el TSJM ha tenido en cuenta la Ley del Patrimonio Histórico, pero no la Ley del Suelo autonómica madrileña, y lo decidido por el ayuntamiento. Al parecer no entienden mucho de leyes, ni ellos, ni los departamentos jurídicos de todas sus administraciones, y muchos de ellos estudiaron derecho, como el propio alcalde que parece ignoran el rango de las leyes de su propio país olímpicamente.
No nos lo cuenten, que como al final el Mini Vaticano no se puede hacer, las obras "dotacionales" que se iban a construir en el terreno municipal cedido al episcopado se quedarán un otra Noobra, y alguno deberá ser indemnizado por no construir sin haber llegado a poner ni cimientos, ¡es grande la cosa y digna de maravilla y asombro!.
Para que luego digan que no se veía venir la crisis, una capital castellana norteña de apenas 60.000 habitantes, decidió allá por al año 2004 que todas las administraciones con oficinas en la ciudad, debían de ir en un nuevo y flamante edificio que levantaría una constructora en la ciudad, el ayuntamiento ponía el suelo, y el constructor levantaba el edificio, que pasaría a alquilar el ayuntamiento a la constructora.Tan urgente fue la cosa, que hubo que adjudicarlo por la vía directa y a dedo, pero como la adjudicación inicial por 23 millones de euros sabía a poco, alcalde y constructor coincidieron que era mejor subir el precio hasta 52 millones de euros. La Noobra ni se empezó, pero hay que indemnizar al constructor por la obra ni empezada, pues le han perjudicado al no permitirle levantar el edificio de 52 millones de euros. ¿A que suena como algo conocido?.

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