martes, 14 de abril de 2009

Run, run, run, run, oye uno las disertaciones de los sesudos analistas sobre la crisis, todos tienen medidas que aportar, todos tienen ideas para solucionar la situación. Y como hilo argumental de todos los runrunes, las ideas en las que todos coinciden, España crea mucho empleo en épocas de crecimiento, pero destruye mucho en épocas de crisis, y como es una época de crisis, se destruye más empleo del que se crea. Es algo en lo que todos los políticos parecen estar de acuerdo, se ha creado mucho empleo en España durante los años de crecimiento económico con el boom de la construcción. No hay relación entre el empleo que se destruye y la solidez del mismo, cosa extraña que les pase a todos desapercibida esta circunstancia.

Así pues empezamos por no reconocer que puede haber una relación entre la precariedad laboral española, con sus 17 modalidades de contratos temporales y el aumento de la cifra de parados, mal asunto, si tan inflexible, caro y difícil es el despido en España, no existirían las cifras que se dan. Pero es un dato que no se dice claramente, pues los partidos y sindicatos españoles han ido apoyando en sucesivas tandas las reformas laborales que han acabado en toda la galaxia de contratos y ofertas de trabajo. El gran peso de los contratos temporales hace que en España sea muy elevada la tasa de rotación (es decir, número de nuevos contratos como proporción del número medio de puestos de trabajos), como consecuencia del deseo de las empresas de evitar que los trabajadores temporales pasen a fijos y aumenten sus derecho a indemnización por despido de 8 a 45 días por año trabajado. Esto dicen los sesudos analistas, pero nunca lo reconocen públicamente los señores que ejercen de representantes políticos, debe de ser por la mala conciencia.

Pero España es como es, en las elecciones presidenciales francesas del 2007 la candidata del PSF, Ségolène Royal, prometió en un mitin de campaña que si llegaba al poder, subiría el salario mínimo francés a 1.500 euros mensuales. No ganó, pero dos años después en España el salario mínimo es ya de 600 euros al mes tras permanecer congelado varios años, con aspiraciones de llegar a 800 euros en el 2012, en Francia, el salario mínimo a febrero de 2009 es de 1321,02 brutos por mes, es decir 8,71 euros/hora. para 35 horas semanales; A fecha de 2009, el salario mínimo en España es de 20,80 €/día, 624 €/mes y 8736 €/año (14 pagas mensuales). Calculadora en mano, los señores que deciden cuánto es lo mínimo que se debe de pagar a un español por su trabajo consideran que con 2,6 € por hora el español debe conformarse, lo mismo que un francés tiene derecho a cobrar por lo mismo 8,71 €/hora.

Es evidente que en estas condiciones, lo normal es coger a alguien que pueda acepetar este salario, así que mejor que vivan con sus papás que les sale más a cuenta y te subvnecionan la seguridad social. Tras seis meses, se puede reemplazar al currante, eso sí en caso de despido improcedente habrá que indemnizarle con 8 días por año trabajado, es decir, 4 días...o como no llega al año, ninguno. Además para colmo de rentabilidad, con menos de un año de trabajo no hay derecho a paro, así que sale de lo más rentable el mecanismo.

No hay comentarios:

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.