Unos tipos construyen un edificio basado en la precariedad de materiales, sopla un día un poco de viento, y el edificio se desploma sobre los inquilinos, los que lo han construído acuden a explicarle a los aplastados que la culpa es del otro, uno trae tiritas y el otro promete volver a levantar el mismo edificio con los mismos materiales precarios, los vecinos aplastados se alinean con uno u otro constructor y aplauden entusiamados. España es un país de paletos que tragan con todo.
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