viernes, 18 de febrero de 2011

Tomando el sol de medianoche

Siempre que pasa igual sucede lo mismo, ahora el problema parece ser que no se convocan plazas para profesores por parte de las administraciones encargadas de ello, por lo que mucha gente siente que ha perdido los 1.200 euros de la academia de preparación de oposiciones de turno y todo el tiempo que haya dedicado a prepararlas, que al parecer requieren una dedicación exclusiva dada la dificultad de las pruebas de acceso a las plazas en la educación pública.

Porque es sabido de todos, que hay que dedicar unos años a preparar oposiciones, es decir que las puede preparar el que se lo pueda permitir, dinero y tiempo, que durante todo ese tiempo la gente desayuna, come, merienda y cena aparte de estudiar y dormir, y eso alguien lo debe financiar, el que no esté en esta situación que se olvide, es carne de paro. El sistema garantiza la calidad del personal así seleccionado.

Cada vez que hay nuevo informe PISA, vemos en primera posición a los taimados finlandeses, que aventajan en calidad de su sistema educativo al resto del planeta, y cada vez que aparece esta información nos quedamos ahí, parece ser que es cosa de magia lo de los finlandeses, como no es comparable Finlandia con España, por tener ellos menos sol y peor clima, además de carecer de pinchitos y cañas, no tener siesta y no saber disfrutar de la vida como se hace por estos lares, no se compara y punto.

Pero la red con su habitual vicio de ser incontrolada hace que encontremos información curiosa que nos permite hacer las odiosas comparaciones de turno. En primer lugar, podemos averiguar que los profes en Finlandia cobran lo mismo que en España, así que la falsa idea de que los nórdicos ganan mucho más se va al carajo en la primera. ¿Tiene mucho peso la enseñanza pública en Finlandia?, pues parece que sí, que supone el 99% del total de la oferta educativa. Vistos los resultados, el sistema funciona muy bien.

Nuestro sistema selecciona a los más cualificados que se pueden permitir dedicar dinero y tiempo a opositar, sin embargo para asombro estadístico de cualquiera, cobrando lo mismo el personal docente, por aquí tenemos cifras récord de repetidores, fracaso escolar y abandono de los estudios, todo ello concentrado en la educación pública casualmente. No en regiones pobres donde los niños deban de irse a cuidar cabras a lo alto de un monte para que coma la familia, Baleares en el momento de tener la mayor renta per cápita española y superando con creces la media comunitaria, ya encabezaba la cifra de abandono de los estudios sin finalizar la enseñanza obligatoria.

¿Cómo es posible que con idénticos salarios los resultados sean tan opuestos?, ¿si cobran lo mismo, en qué se diferencia el sistema finlandés del español?. Bueno pues al parecer su sistema de selección del personal no es igual que el que se sigue por aquí. Los centros son los que selecionan al personal docente en función de su expediente académico, se ahorran lo de la academia y la dedicación absoluta durante unos años los muy buitres de los finlandeses.

Pues ya tenemos una pequeña diferencia comparativa, el acceso al puesto de trabajo como docentes. Nadie se plantea aparentemente que el sistema finlandés pueda ser alternativa al muy depurado sistema español de selección del personal por dura oposición, pese a la abrumadora diferencia de resultados entre un sistema y otro. Claro que para que el modelo funcione, debe de funcionar igual en todos los niveles educativos, o existe el riesgo de que los expedientes académicos puedan ser mejores o peores en función de cosas ajenas a los resultados de los alumnos en sus estudios.

Nadie puede dudar de que la educación pública en Finlandia tiene buena reputación y obtiene buenos resultados en cuanto a la formación de los alumnos, así que seguro que lo público tiene aceptación en la sociedad finlandesa. Han logrado una escuela pública de calidad, concepto que todos apoyan incondicionalmente en España, pues todos dicen creer en este principio. Pero nadie se pregunta cómo lo han hecho o más bien parece que no quieren preguntárselo no vaya a salir una respuesta no deseada.

El siguiente aspecto que diferencia el modelo finlandés del español es el asunto de los exámenes. Los profes finlandeses están liberados de la dura tarea de poner exámenes y tener que corregirlos, se dedican a preparar a los alumnos para pasar unas pruebas de nivel que ellos ni diseñan ni puntúan, evalúan pero no corrigen los exámenes, los cuales son uniformes e iguales para todos los alumnos. Da la impresión de que no les ha dado mal resultado. Es otro detalle que por aquí aparentemente pasa desapercibido.

Pero al menos ya tenemos dos cosas que diferencian los sistemas sin ser los salarios, la diferencia de resultados debe de estar en función de lo que es diferente, no de lo que es igual, o los resultados serían idénticos. Sin embargo nadie propone copiar a los finlandeses en su manera de gestionar la educación pública, por mucho que se diga de sus buenos resultados, lo cual no deja de ser inexplicable. Algún motivo habrá para que esto ni se plantee, pero nunca nos lo han contado las autoridades competentes y los expertos en la materia.

Así que a la hora de hablar de la educación pública no está de más pedir que se especifique si se habla de la española o la finlandesa, que siendo igual de públicas no son exactamente lo mismo ni sus resultados tampoco, como es evidente. Claro que Finlandia es un país pequeño que no llega a los seis millones de habitantes y el clima es muy malo, y no tienen sol y buen tiempo, ni pinchos ni bares, ni cañitas ni el maravilloso ambiente nocturno de fiesta...ni dinero ni tiempo para dedicar años a preparar una oposición, los pobres.

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