Tras la caída del Imperio Romano, llegó una era en la que la sociedad retrocedió en conocimientos científicos de manera notable, de esta amnesia de civilización vinieron a salir algunos allá por el Renacimiento, otros siguieron hasta el siglo XX con similares niveles teconógicos a los heredados de los romanos. La medicina, como no podía ser de otra manera, pasó por una etapa donde los conocimientos eran inferiores a los de mil años antes. En esta época, los médicos solían tener pocas soluciones, las mismas que podían practicar los barberos.
Todas las plantas de las que se han extraído los modernos medicamentos estaban dentro del ámbito de plantas y ungüentos susceptibles de ser cosa de brujería. A los médicos y dentistas les quedaban las extracciones y amputaciones, con resultados inciertos y a menudo fatales. Así que durante unos cuantos siglos todos ellos sólo podían recurrir a una solución que podía curar todos los males. Como todo se debía a los humores malignos y benignos que podían fluir por la sangre del paciente, la solución era siempre una sangría, la cual con incisiones o usando sanguijuelas permitía vaciar el cuerpo de una parte de la sangre afectada por los malos humores y fabricar sangre nueva, posiblemente ayudado por la ingesta de vino, que podía ser del mismo color que la sangre extraída y con la certeza de que el vino servía para fabricar sangre.
Parece que esta medicina medieval es todo el conocimiento al que puede llegar España a la hora de organizar su mercado laboral. Cuando el enfermo presenta mala cara, se le hace una sangría a ver si así el organismo reacciona y produce nueva sangre que le devuelva el tono a las mejillas. En la etapa oscura de la Edad Media, los pacientes solían morir de resultas del tratamiento y ahora pasa lo mismo. Lo cierto es que el Fondo Social Europeo ya puede enviar mucho dinero a España para empleo y formación, que es posible que la mayor parte acabe en la formación de los que tienen empleo mediante la bonificación a los empleadores de los empleados formados de manera continua. Y como la formaciónes continua u ocupacional, los fondos son para ambas, la continua para los que tienen empleo y la ocupacional para los que no.
Así que los cursos útiles se destinan a los que tienen empleo y se crea un menú de cursos inútiles para los que no lo tienen. El curso, si es dentro de la formación contínua puede ser de una tarde de viernes y una mañana de sábado, el mismo en la ocupacional (para desempleados que no cobran por hacerlos y se pagan el transporte de su bolsillo), más de trescientas horas. El Fondo Social Europeo sirve para que los trabajadores con empleo puedan hacer cursos varios que se bonifican a los empresarios y organizan cámaras de comercio y confederaciones empresariales. Idiomas para los que tienen empleo y albañilería para los parados, ahora que el sector de la construcción está hundido.
Eso es la Formación para el Empleo según interpreta la administración de España a la hora de distribuir los fondos europeos del Fondo Social destinados a formación y empleo. Pero como aún quedan otros fondos no relacionados con la formación y el empleo si no con la reducción de riesgo de pobreza y exclusión social de los ciudadanos, corrección de desigualdades sociales y políticas de inserción laboral, la administración del estado ya crea un departamento dedicado a establecer en qué consiste todo esto exactamente. En todo caso el tratamiento, como en la Edad Media será recomendar una sangría al paciente a ver si sobrevive.
Todas las plantas de las que se han extraído los modernos medicamentos estaban dentro del ámbito de plantas y ungüentos susceptibles de ser cosa de brujería. A los médicos y dentistas les quedaban las extracciones y amputaciones, con resultados inciertos y a menudo fatales. Así que durante unos cuantos siglos todos ellos sólo podían recurrir a una solución que podía curar todos los males. Como todo se debía a los humores malignos y benignos que podían fluir por la sangre del paciente, la solución era siempre una sangría, la cual con incisiones o usando sanguijuelas permitía vaciar el cuerpo de una parte de la sangre afectada por los malos humores y fabricar sangre nueva, posiblemente ayudado por la ingesta de vino, que podía ser del mismo color que la sangre extraída y con la certeza de que el vino servía para fabricar sangre.
Parece que esta medicina medieval es todo el conocimiento al que puede llegar España a la hora de organizar su mercado laboral. Cuando el enfermo presenta mala cara, se le hace una sangría a ver si así el organismo reacciona y produce nueva sangre que le devuelva el tono a las mejillas. En la etapa oscura de la Edad Media, los pacientes solían morir de resultas del tratamiento y ahora pasa lo mismo. Lo cierto es que el Fondo Social Europeo ya puede enviar mucho dinero a España para empleo y formación, que es posible que la mayor parte acabe en la formación de los que tienen empleo mediante la bonificación a los empleadores de los empleados formados de manera continua. Y como la formaciónes continua u ocupacional, los fondos son para ambas, la continua para los que tienen empleo y la ocupacional para los que no.
Así que los cursos útiles se destinan a los que tienen empleo y se crea un menú de cursos inútiles para los que no lo tienen. El curso, si es dentro de la formación contínua puede ser de una tarde de viernes y una mañana de sábado, el mismo en la ocupacional (para desempleados que no cobran por hacerlos y se pagan el transporte de su bolsillo), más de trescientas horas. El Fondo Social Europeo sirve para que los trabajadores con empleo puedan hacer cursos varios que se bonifican a los empresarios y organizan cámaras de comercio y confederaciones empresariales. Idiomas para los que tienen empleo y albañilería para los parados, ahora que el sector de la construcción está hundido.
Eso es la Formación para el Empleo según interpreta la administración de España a la hora de distribuir los fondos europeos del Fondo Social destinados a formación y empleo. Pero como aún quedan otros fondos no relacionados con la formación y el empleo si no con la reducción de riesgo de pobreza y exclusión social de los ciudadanos, corrección de desigualdades sociales y políticas de inserción laboral, la administración del estado ya crea un departamento dedicado a establecer en qué consiste todo esto exactamente. En todo caso el tratamiento, como en la Edad Media será recomendar una sangría al paciente a ver si sobrevive.

No hay comentarios:
Publicar un comentario