Me ha producido una sensación parecida a la que sufre el protagonista de "el día de la marmota", estoy seguro de que tirando de hemeroteca se encuentra uno el mismo par de profundos análisis de la realidad desde hace al menos 20 años, quizá alguno más. Y es que en España al parecer sobra personal con estudios en el 2009, como sobraba en el 1999 y en el 1989, quizá es que sobre gente formada desde siempre y por eso en 1985 para facilitar el bienestar de toda esta gente que sobraba, sobra y dejará de sobrar cuando emigren o se mueran, se crearon las medidas de fomento del empleo, es decir, la precarización del mercado de trabajo a base de temporalidad y sueldos de miseria.
Pero lo divertido es que siempre el artículo de turno muestra una gran sorpresa por parte de autor y especialistas consultados, de manera que vuelven a descubrir para su asombro y sorpresa lo mismo que descubrieron hace 25 años, lo que sirve para volver a publicar el mismo texto década tras década y año tras año. Es probable que un día de éstos alguna mente pensante española envíe una notificación al National Geographic dando cuenta del descubrimiento de una río que naciendo en Fontibre desemboca en Tarragona, pero en todo caso será algo de consumo interno, es posible que no les contesten por ser falso el tal descubrimiento.
Animo desde aquí a esos jóvenes treintañeros que hoy se ven en paro a consolarse pensando que los que hace 20 años estaban en paro ya han cambiado de estatus y en lugar de jóvenes en paro han logrado llegar a adultos mayores de cuarenta y cinco, con cargas familiares y con riesgo de exclusión social, componentes de unidades familiares con todos sus miembros en paro. Siempre nos dirán que es que España partía de una situación de enorme desprotección social al inicio de la presunta transición, pero el que haya conocido datos precisos de aquella nefasta época sabrá que si bien no recibían apenas nada del estado, pagaban unas cuotas a la seguridad social de 500 pesetas (3 euros) mensuales, y unos ridículos impuestos del 10%. Es decir, no recibían pero no pagaban, desde entonces las cosas han mejorado muchísimo, ahora se paga mucho, y tampoco se recibe, bueno no todos, los queridos mayores que no cotizaron apenas en su vida laboral y pudieron ahorrar, tienen ahorros, viviendas en propiedad y unas pensiones que hay que garantizar por el bien de todos.
El sistema español se puede mantener sin problemas con los votos de los nueve millones de pensionistas eligiendo a sus representantes de entre un pequeño grupo de escogidos de los 3 millones de funcionarios. El resto, simplemente sobra, ahora como antes desde hace dos décadas y media. El modelo español es el del eterno presente continuo, basta con darse por sorprendido cada año por lo mismo y escribir (y cobrar por supuesto) un sesudo análisis que lo explique sin solucionarlo jamás, en esto algunos son tan objetivos, que para no distorsionar la información prefieren ignorar que sus novedosos datos, son en realidad, crónicos.

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